La reciente nominación a los premios Oscar, el mas prestigioso del mundo en cuanto a temas de cine se refiere, de nuestra cinta nacional “La teta asustada” de la directora Claudia Llosa y protagonizada por la artista ayacuchana Magaly Solier; no solo ha traído mas de un orgullo a una nación hambrienta de grandeza sino que además a iniciado el camino hacia una nueva forma de hacer cine de calidad internacional en el Perú.

Claudia Llosa probablemente se sume a los logros de otras mujeres destacadas como Kina Malpartida, Sofia Mulanovich o Maju Mantilla, sin embargo el legado que esta cineasta deja es quizá uno de los mas simbólicos y perdurables. El cine es un arte que encarna el vivir y la esencia nacional, es una expresión tanto de nuestra realidad como de nuestros sueños, y es precisamente en este tipo de arte donde el Perú puede despegar para darse a conocer ante el mundo. El trabajo de Claudia Llosa solo pone la primera piedra a este país lleno de potencial y riqueza, un legado que no acabara solo en “La teta asustada” sino que continuara con nuevas generaciones que inspirados en el trabajo sincero y verdaderamente artístico de Claudia Llosa continuaran dándole muchos más éxitos a nuestro país, y quien sabe una futura estatuilla del Oscar. Este es solo el comienzo en el cual el Perú empieza a demostrarle al mundo que aquí hay más que talento, ganas de trabajo y una riqueza cultural única en el mundo. La cual aprenderemos a explotar y a hacer respetar poco a poco, porque nunca nada ocurre de la noche a la mañana, el crecimiento es un proceso que debemos aprender a ver y sobre a impulsar cuando sabemos que tiene potencial.

Creo que esta vez comparto las palabras que mencionó el Presidente “Los peruanos ya le concedimos el Oscar a la teta asustada”. El Perú ha tenido el honor de ser nominado a uno de los concursos mas importantes del mundo, y como en todo, se gana y se pierde. Es cuestión de saber llevar y aprender tanto de las victorias como de las derrotas. Es tiempo de reforzar e impulsar nuestro cine, el cual ha demostrado tener un tremendo potencial, y a así eventualmente construir una nación orgullosa de su arte y su cultura. Es momento de unirnos como país y dejar las mezquindades que muchas veces no nos permiten apreciar y valorar lo que tenemos.

Aquí me viene a la mente la vieja frase “El peor enemigo de un peruano, es otro peruano” y el Perú a demostrado a través de la nominación de la teta asustada que nos cuesta mucho ser un país unido y apreciar el éxito de otros compatriotas nuestros; cuando comencemos a ver en el éxito del prójimo el éxito propio es que el Perú podrá trasformarse verdaderamente en una patria grande, reconocida en el mundo y por sobre todo alcanzaremos el tan ansiado país por el que soñamos; pero el que constantemente destruimos con la envidia y la división. Reflexionemos un poco sobre esto.